Sanidad y educación concentran el 65 % de los trabajadores que han secundado paros.
Las huelgas se disparan en España: 579.000 trabajadores han participado en paros hasta agosto
Las jornadas laborales perdidas por huelgas superan los 1,36 millones en los ocho primeros meses de 2026, frente a las 382.700 del mismo periodo de 2025. La falta de un nuevo acuerdo salarial entre sindicatos y patronal y los conflictos en los servicios públicos marcan el aumento de las protestas.
La conflictividad laboral ha aumentado considerablemente en España durante 2026. Entre enero y agosto, 579.000 trabajadores afiliados a la Seguridad Social participaron en huelgas, frente a los 167.300 registrados durante el mismo periodo del año anterior. El número de jornadas laborales no trabajadas pasó de 382.700 a 1.366.400, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Las cifras reflejan un incremento del 246 % en la participación y del 257 % en las jornadas perdidas respecto a los ocho primeros meses de 2025. Los conflictos en la enseñanza y la sanidad explican buena parte del aumento, aunque también se han registrado movilizaciones en la industria, el comercio y las actividades financieras.
El repunte coincide con la convocatoria de una huelga general para el próximo 11 de noviembre, impulsada por el movimiento por el derecho a la vivienda y respaldada por distintas organizaciones sindicales.
Educación y sanidad reúnen a dos de cada tres huelguistas
La educación es el sector con mayor participación en las huelgas contabilizadas hasta agosto, con 259.600 trabajadores, seguido de la sanidad, con 120.200. En conjunto, ambos representan aproximadamente el 65 % de los participantes.
Los conflictos no responden a una única reivindicación. En la enseñanza se han producido protestas relacionadas con las condiciones laborales, las retribuciones y la organización de los servicios educativos. En el ámbito sanitario, los médicos han protagonizado movilizaciones vinculadas a sus condiciones de trabajo y a la regulación de su actividad profesional.
La conflictividad también ha aumentado fuera de los servicios públicos. La industria manufacturera contabilizó unos 67.000 participantes en huelgas, frente a aproximadamente 24.000 en el mismo periodo de 2025. El comercio registró 23.700 y las actividades financieras, 22.500.
En cambio, la Administración pública presenta una evolución diferente, con una reducción de la participación en los paros respecto al año anterior.
Salarios, inflación y convenios: las razones detrás del aumento de las protestas
Los sindicatos vinculan parte del incremento de la conflictividad a la ausencia de un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el marco que establece recomendaciones generales para negociar los convenios colectivos entre empresas y trabajadores.
El último acuerdo, vigente entre 2023 y 2025, finalizó sin que sindicatos y organizaciones empresariales hayan pactado todavía uno nuevo.
A esta situación se suma la evolución de los precios. Según los datos citados por UGT, los salarios pactados en convenio están aumentando alrededor del 3 %, mientras que la inflación interanual de septiembre alcanzó el 4,9 %.
La comparación muestra una presión sobre el poder adquisitivo, aunque ambas cifras miden periodos distintos y no permiten calcular por sí solas la pérdida salarial acumulada de cada trabajador.
El vicesecretario general de Política Sindical de UGT, Fernando Luján, ha advertido de que los conflictos podrían continuar mientras no exista un nuevo acuerdo que sirva de referencia para la negociación colectiva.
Por su parte, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha manifestado su disposición a negociar un nuevo pacto, pero ha vinculado ese proceso a una reforma del sistema de incapacidad temporal, una cuestión en la que sindicatos y patronal mantienen diferencias.
Cataluña y el País Vasco concentran buena parte de las movilizaciones
El reparto territorial de las huelgas también presenta diferencias importantes.
Cataluña reúne alrededor del 35 % de los participantes, pese a representar aproximadamente el 18 % de los afiliados a la Seguridad Social. El peso de los conflictos educativos contribuye a explicar esta diferencia.
En el País Vasco se concentra el 17,4 % de los participantes en huelgas, mientras que su proporción de afiliados a la Seguridad Social se sitúa alrededor del 4,5 %.
Estos datos muestran que la participación en las movilizaciones no se distribuye de forma proporcional al volumen de empleo de cada comunidad autónoma.
Una huelga general convocada para el 11 de noviembre
El aumento de las protestas laborales coincide con la preparación de una huelga general para el 11 de noviembre, que sitúa el acceso a la vivienda entre sus principales reivindicaciones.
La convocatoria parte del movimiento de inquilinos y ha sumado el respaldo de distintas organizaciones sindicales, incluidas las centrales mayoritarias.
Los convocantes relacionan las dificultades para acceder a una vivienda con los salarios y el coste de la vida, y defienden que los problemas de alquiler y las condiciones laborales deben abordarse conjuntamente.
La jornada de noviembre será una nueva prueba de la capacidad de movilización sindical, después de un año en el que la participación en huelgas ya supera ampliamente la registrada en el mismo periodo de 2025.
Fotografía: Manifestación en defensa de la sanidad pública en Madrid, en mayo de 2026. Foto de archivo: Raimundo Pastor / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0.
