Trabajar ya no basta para independizarse en Asturias: el alquiler se lleva el 71% del sueldo joven
Solo el 15,5 % de los jóvenes asturianos vive emancipado. Con un alquiler mediano de 816 euros y salarios que no avanzan al mismo ritmo que la vivienda, independizarse en solitario deja poco margen para cubrir los gastos básicos.
Tener trabajo ya no garantiza poder independizarse en Asturias. El último Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España (CJE), presentado el 8 de octubre, revela que solo el 15,5 % de los jóvenes de entre 16 y 29 años vive fuera del hogar familiar, frente al 16,7 % del periodo anterior. El principal obstáculo es económico: alquilar una vivienda completa supone ya el 71,4 % del salario mediano juvenil.
El informe sitúa el alquiler mediano en 816 euros mensuales, tras encarecerse un 8,5 % en un año, mientras que el salario mediano de una persona joven alcanza los 13.708 euros anuales. La diferencia deja poco espacio para afrontar suministros, alimentación, transporte o cualquier imprevisto.
La situación contrasta con los indicadores laborales. Asturias registra una tasa de paro juvenil del 14 %, inferior al 17,2 % nacional, pero eso no se traduce necesariamente en una mayor independencia económica. Además, el 47,9 % de los jóvenes ocupados trabaja en puestos para los que está sobrecualificado, según el mismo estudio.
¿Cuánto queda después de pagar el alquiler?
La subida de los precios complica todavía más las cuentas. Según idealista, el alquiler anunciado en Asturias alcanzó en septiembre los 10,9 euros por metro cuadrado, un 9,3 % más que un año antes. En Oviedo y Gijón, la cifra asciende a 11,7 euros.
Con esos precios, alquilar un piso de 60 metros cuadrados supondría aproximadamente 654 euros mensuales de media en Asturias y 702 euros en Oviedo o Gijón. Son cálculos orientativos a partir del precio anunciado por metro cuadrado, no rentas reales de contratos firmados.
Para una persona con un sueldo neto hipotético de 1.200 euros mensuales, un alquiler de 702 euros dejaría 498 euros para todos los demás gastos. Si destinase otros 200 euros a alimentación, 100 a suministros y 60 a transporte, le quedarían 138 euros para ocio, ropa, ahorro e imprevistos.
El ejemplo no representa el presupuesto de todos los jóvenes, pero ilustra por qué disponer de una nómina puede resultar insuficiente para vivir solo.
Salarios, vivienda y una emancipación que retrocede
El problema no se limita al precio de los pisos. La temporalidad, las jornadas parciales, la falta de experiencia y las dificultades para acceder a empleos acordes con la formación condicionan también los ingresos de quienes empiezan a trabajar.
El Observatorio señala, además, que el 35,1 % de los jóvenes asturianos se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 28,3 % del periodo anterior.
Las administraciones han impulsado ayudas al alquiler y promociones de vivienda asequible, pero las cifras muestran que el acceso a una vivienda sigue siendo una barrera importante. Para evaluar la eficacia de esas políticas no basta con conocer cuántas ayudas se anuncian: también importa cuántos jóvenes consiguen emanciparse y mantener una vivienda con sus ingresos.
Con una tasa de emancipación que ha vuelto a caer, la pregunta ya no es únicamente cuántos jóvenes encuentran empleo en Asturias, sino cuántos pueden permitirse vivir de ese trabajo.
